P: Algunas personas mueren muy rápidamente por el virus. ¿Es eso difícil para su alma?

MM: No, no es difícil. En cierto sentido, para la persona que muere eso es bueno; por otro lado es impactante para la familia, como un accidente… Sin embargo, las personas que mueren tienen pleno apoyo de Dios. Es bueno irse tan rápido, bueno para su alma; no están luchando.

P: Entonces… ¿está en paz su alma?

MM: Sí, el alma está en paz.

P: Muchas personas mueren solas por el virus. ¿Estás con ellos antes de que mueran?

MM: Dios está allí, yo estoy allí, muchos están allí, nadie está solo. Los médicos y las enfermeras están allí. Solo los miembros de la familia no están allí.

P: ¿Qué podemos decirles a las personas que están perdiendo a sus seres queridos por el virus, por ejemplo, si el cónyuge de una persona se está muriendo, y ahora quedan solos?

MM: Esa es una situación muy difícil. No pueden ir a verlos, no pueden animarlos, no pueden tomarse de la mano, no pueden darles consuelo. No es algo fácil para las personas. Es una situación muy difícil, una situación muy dolorosa. En estas circunstancias, debemos aprender a tener paciencia, y a tener confianza. Pueden rezar por la persona que muere, rezar por sí mismos, y rezar por el mundo entero; rezar por los tres.

P: ¿Qué podemos decirles a las personas que no pueden encontrar trabajo en este momento, como los estudiantes que se están graduando, y a otros?

MM: La gente debería comprender esta situación, no hay mucho que podamos hacer. Si las personas tienen algo de tierra o un jardín pueden cultivar un poco de comida.
Esto no está sucediendo sólo en su país, sino en muchos países. No podemos decir que está afectando a un país solamente, porque está sucediendo en casi todos los países. Las personas que no tienen trabajo… que cooperen con los demás, con lo que tengan. Pueden rezarle a Dios y debería irles bien.

P: En Estados Unidos algunos lugares comienzan a abrirse un poco. ¿Qué recomiendas para esa gente?

MM: El gobierno puede decir que tienen que comenzar a abrirse los negocios, pero la gente aún debe tener cuidado. Si necesitan ir a trabajar, entonces tienen que salir, pero que salgan sólo si es necesario. A nivel individual no podemos salir; no podemos ir a ver a nuestros padres, a nuestros parientes. Es un problema el ir a visitarlos. La gente no debería salir todos a la vez. Quizás el gobierno implementará algunas medidas para que puedan salir de un grupo a la vez, y que otros grupos puedan salir en otro momento. He oído que hay algunos grupos que están preparados para ayudar a otros.

P: Durante este tiempo, ¿cómo podemos ayudar frente a la situación actual?

MM: Sí, deberían quedarse en sus hogares. Deben salir sólo si es necesario. Mantenerse alejados de otras personas, y no abrazarse ni darse la mano. Algunas personas prefieren quedarse en su hogar, y para ellos es fácil. Otros quieren salir todo el tiempo; para esas personas no es fácil quedarse en casa.

P: Durante este tiempo, ¿cómo podemos ayudar frente a la situación actual?

MM: Deberíamos rezar. Más que eso, no podemos hacer.

P: ¿Estás ayudando a todos en este momento, incluso si no te conocen?

MM: Si, si. No importa si me conocen o no, mi ayuda está yendo a todos, para ayudarlos a tener una vida en paz.

P: La última vez nos dijiste que no deberíamos tener miedo, que lo que iba a pasar sucedería.

MM: Sí, es natural que sientan miedo, pero tenemos que controlarlo. A veces, si nos invade el miedo, podemos consolarnos a nosotros mismos; de nada sirve el tener miedo. En general, debemos controlar nuestras mentes con una férrea voluntad: podemos decirnos a nosotros mismos «No quiero sentir miedo». Es mejor no enfocarse en el miedo, desviar la atención de la mente con otras actividades.

P: ¿Puede la oración cambiar lo que sucederá?

MM: Sí, sí, la oración puede cambiar muchas cosas. Con nuestras creencias bien afirmadas y una fe muy fuerte podemos cambiar muchas cosas.

P: ¿Hay alguna práctica que podría recomendar para las personas en este momento, y cuál sería, hacer japa, ó practicar meditación, por ejemplo?

MM: No recomiendo una sola práctica. No les digo que reciten este mantra o aquel. En cada momento, según cómo nos sintamos, podemos invocar a Dios, a la Madre, o a lo Divino; podemos decir «Dios, ayúdame». En ese momento debes realmente sentir lo que quieres pedir, y las palabras vendrán a ti solas, sin necesidad de pensar. Si realmente necesitas ayuda, las palabras vendrán automáticamente.

P: Durante las meditaciones transmitidas en vivo, ¿estás trabajando en un nivel diferente?

MM: Durante la meditación estoy allí, en la vida de las personas. Estoy allí para consolarlos y brindarles apoyo para lo que necesiten.

P: ¿Puedes ver nuestros problemas individuales? ¿Nos estás enviando Luz individualmente?

MM: Estoy enviando Luz a todos, individualmente o en grupo. La luz es para todos.

P: La gente desearía poder recibir tu darshan ahora mismo.

MM: La meditación transmitida en vivo es lo mismo que el darshan.

P: Madre, muchas personas preguntan por las lágrimas que brotan de tus ojos durante la meditación en vivo.

MM: (riéndose) No estoy llorando. ¿Por qué debería llorar frente a la cámara? No estoy triste, no estoy afligida. Agua surge de mis ojos, no sé por qué.

P: Madre, ¿estás con nosotros las 24 horas del día?

MM: No puedo decir que estoy con las personas todo el día. Cuando me llamas, entonces si estoy allí. Cuando me necesitas, entonces estoy allí.

P: ¿Es esto cierto para todas las personas, te conozcan o no, sean devotos o no?

MM: Para mí no hay diferencia. Si creen en mí o no, no importa.

P: ¿Incluso si alguien dice «No creo en Mother Meera», estás con ellos?

MM: Así es, no importa, no me afecta. Siempre y cuando no causen problemas.

¡No estés asutado Mantén la Calma y Reza!

Documento  original de la Fundación Madre Meera EE.UU.

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